domingo, 26 de junio de 2016

España, más nacionalista que nunca







Vuelve España a una crisis de ingobernabilidad. Quiero decir: continúa en ella. Ni Rajoy, político sin carisma, va a soltar el cetro fácilmente -como ya demostró en estos seis meses desde que su partido ganó las elecciones generales pero no pudo ser presidente otra vez-, ni se van a poner de acuerdo las otras fuerzas políticas para formar coalición.

Llevan medio año en ello, entre ofertas y plantones, y descréditos a borbotones. Ahora resulta que el PP, gobernando en funciones y con cada día más escándalos de corrupción a sus espaldas, ha ganado 14 escaños y le ha arrebatado el color a Andalucía, la comunidad autónoma que históricamente se vistió de rojo.

¿Qué ha pasado? ¿Que hace falta ser investigado por corrupción para ganar? ¿O es que la campaña populista que viene haciendo Podemos obtuvo un efecto contrario?

Con la victoria este domingo del PP vuelve a situarse por delante el discurso nacionalista de un país que, según dijo Rajoy al cierre de la jornada, “es uno de los mejores del mundo y de los mejores de Europa”. Por otro lado, si quedaban dudas de hasta dónde podía calar el populismo de extrema izquierda en una sociedad tradicionalista como la española, este domingo quedó clara la respuesta: Contra el pasodoble no hay quien pueda.

Si comparamos el escenario que dejaron las elecciones de diciembre pasado con las de hoy, cuyos resultados son muy parecidos, quien más perdió fue el partido morado de Pablo Iglesias, Podemos, que necesitó aliarse con Izquierda Unida para ir tranquilo al sufragio. Y así y todo volvió a quedar tercero, por detrás del PSOE.

Para quienes teníamos cierta duda de si por fin había terminado el bipartidismo en las fallidas elecciones de diciembre, hoy también obtuvimos la respuesta: Sigue en pie.

La vida les ha dado una segunda oportunidad de compartir gobierno al PP y al PSOE. De hecho, es la única suma posible en estos momentos entre dos formaciones para alcanzar mayoría y gobernar. No sería un mal experimento que se vigilaran, desde el poder, los unos a los otros, a ver si de ahí sale algo definitivamente bueno.

Son los únicos que tienen capacidad de sacar a España del bache. Suponemos que haya que ser prácticos en estos momentos difíciles en que, para mal mayor de la Comunidad Europea, Inglaterra los abandona a su suerte.

Ya Podemos merece descansar en paz. O no. A lo mejor deciden seguir haciendo la puñeta.

Pero lo que se avecina en materia de negociaciones, como mismo hace seis meses, es una montaña igual o peor. Los políticos están cabreados. La gente en la calle está cabreada. El rey está cabreado. Los parados saben que nadie les puede sacar de esta y por eso mismo se están largando del país.

De ese clima sale el dato de que estas hayan sido las elecciones generales con menos participación en la historia de la democracia española.

Repetir las elecciones, sin embargo, ha costado 160 millones de euros, según avanzó en su día el diario El Mundo.

jueves, 9 de junio de 2016

Podemos juega al capitalismo con la marca IKEA



 
Parodia de los catálogos de IKEA en el portal satírico El Mundo Today.

La más reciente ocurrencia del partido español de extrema izquierda, Podemos, ha sido envolver su programa electoral en un catálogo de IKEA. Pero seamos justos: No es un catálogo al uso con muebles suecos, sino una copia del diseño o, digamos, el aire de la empresa escandinava.

En el interior del “catálogo” se puede ver a los dirigentes de la formación morada cocinando, cargando el lavavajillas, llenando la nevera de cosas; o sea, como mismo ilustra IKEA sus nuevas colecciones, contando con el ambiente familiar, de principio a fin.

Que sepamos, hasta ahora IKEA no los ha demandado por copiar su línea gráfica editorial (los de Podemos incluyen secciones de distribución de la casa, igual que los almacenes suecos), y todo hace pensar que la marca de muebles hasta estará contenta por que alguien tan “poderoso” le haga publicidad gratuita.

La revista nueva de Podemos fue presentada este miércoles en Madrid. La responsable del Programa electoral, Carolina Bescansa, no dudó en confirmar la inspiración en IKEA, para atraer a un mayor público indeciso, o apolítico, de cara a las elecciones generales que tendrán lugar el 26 de este mes, en segunda vuelta.

Lo que no dijo la señora Bescansa es por qué se inspiraron en una empresa capitalista. Cierto que la línea de muebles y útiles para el hogar de IKEA es sumamente austera, pero esto tiene más que ver con el diseño escandinavo que con la política.

IKEA es popular. Es la tienda de muebles donde mayor número de jóvenes compran, al menos en Europa. Sin embargo, sus precios no son muy económicos que digamos, sino que ofrece muebles o soluciones prácticas para todo tipo de hogar.

Es así como Podemos, la formación neo comunista española, juega al capitalismo, fotografiando a sus líderes en el momento de llenar una nevera, sin reparar en que en Venezuela –país al que asesoró- la gente está muy lejos de poder llenar la suya.

Según explica el diario El Mundo, el contenido del programa de Podemos no ha variado mucho. Es prácticamente el mismo envuelto en otro papel que, por cierto, los interesados tendrán que comprar al precio de 1.80 euros, más gastos de envío. Diferente a como hace la empresa sueca que deja sus revistas gratis en la puerta de las casas.

En estas segundas elecciones presidenciales –luego de que España no lograra formar gobierno al cabo de medio año-, los comunistas liderados por Pablo Iglesias apuestan a los morosos electores, a los que no votan casi nunca o en estos momentos se están pensando a quién votar. Esa es la diferencia o el margen que quieren conseguir para llegar al poder.

Luego de una alianza nada sorprendente con Izquierda Unida (ahora el partido se llama Unidos Podemos), una encuesta también publicada por El Mundo los sitúa en segundo lugar en las elecciones de este mes, detrás del derechista Partido Popular (PP). De ser así, por primera vez en la historia de la democracia española un partido de extrema izquierda obtiene tantos diputados en el Congreso. Los de Izquierda Unida nunca lo consiguieron.

Con estos resultados del sondeo –a cargo del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS)-, la situación política española se polarizaría mucho más de lo que ya está. El Partido Socialista Obrero Español (PSOE, de izquierda suave), quedaría por detrás de Podemos, en una tercera posición, y Ciudadanos, de centro derecha, se mantendría en la cuarta, como mismo quedó en las fallidas elecciones de diciembre pasado.



sábado, 21 de mayo de 2016

274, la guagua entre Miami y La Habana

 
En la foto, el autor de "274", Andrés Pi Andreu, y Verónica Cervera, autora del libro "La cocina cubana de Vero".


Este último viernes se presentó la excelente novela "274", de mi amigo Andres Pi Andreu, en Books and Books, de Coral Gables. El libro ha tenido mucho éxito y ahora lo presenta Editorial Panamericana. En la foto, Pi Andreu junto a la activista, bloguera y editora cubana Verónica Cervera. También estuvo el cantautor Vanito Brown “amenizando la actividad”.
El siguiente texto sirvió de presentación. Agradezco a Pi Andreu la oportunidad de leerlo allí.


Por Jorge Ignacio Pérez


Luego de dar vueltas por el mundo, el mundo que le tocó a uno y no el que uno escogió, leer 274 viene a ser algo así como la confirmación de que el trabajo mental que nos correspondía a los exiliados lo hicimos bien.

La palabra es precisa. No quiero discusión.

Exilio y más exilio. ¿Son cuatro o cinco las generaciones afectadas?

Pero bueno, más allá del “detalle” de lo que significa ser exiliado, aquí hay una o miles de historias personales narradas desde la perspectiva de un adolescente que se cuestiona todo a su alrededor, muy probablemente un  recurso utilizado como pretexto de todo un pueblo, porque este libro, aunque parezca intimista y familiar, es coral.

Conociendo a su autor, uno se da cuenta de que 274 no podía haber sido escrito sin humor, ¿o sería más exacto decir “sin jodedera”? Ah, pero ese lado tal vez se lo perderán los no cubanos. Es posible que los no cubanos investiguen ciertas frases en pos de una segunda lectura, de una lectura paralela.

Entonces volverán a leerlo, porque la primera vez tiene que ser de arriba abajo. La historia del Telencio y su madre Valentina, y su padre que quedó del “otro lado del charco”, y su psicólogo personal, y sus recuerdos de La Habana, está hilada con frases irreverentes, como si el autor volviera a los días de aquella magnífica novela de la adolescencia, El guardián en el centeno, pero enmarcada en la tragedia cubana.

Como la tragedia continúa y se puede tocar con las manos, a Andrés Pi Andreu, descendiente de catalanes, no le han hecho falta demasiadas páginas. Si uno quiere continuar leyendo solo tiene que pensar en la historia de Telencio y su madre Valentina y su padre que quedó del otro lado. O pasar por la estantería donde está el libro y echarle un vistazo a la portada, del magnífico ilustrador Carlos Manuel Díaz para la Editorial Panamericana.

Ese Studebaker imaginario que pasea por las nubes con toda tranquilidad, llevando a  los tres, es la historia de cada uno de nosotros que, no estaría de más recordarlo, sigue inconclusa.

Si cierro los ojos y pienso en mi padre –fallecido en La Habana todavía joven y lejos de mí- no veo otra escena que la de los dos en su balcón del Vedado, un domingo, en el sexto piso, frente al Malecón, fijándonos en la calle Calzada para contabilizar los carros americanos, con su modelo y año.

Así aprendí las marcas de autos y tal vez, por ese motivo, cuando llegué a los Estados Unidos, luego dar vueltas por el mundo, como dije arriba, me compré un Dodge de segunda mano, que luego dejé en un dealer, pero el homenaje estaba hecho.

Ahora Pi Andreu me recuerda “al viejo” y por oficio y por amistad he vuelto al balcón del Vedado. Está claro que el viaje no tiene necesariamente que ser a una cuartería de Marianao, ni de Lawton, ni de Unión de Reyes. Esta noveleta camuflada como “literatura juvenil” es un libro de firmas, donde estamos todos y donde caben más. Si alguien quiere pensar que se trata de un libro de condolencias, estaría en todo su derecho.

Pero como quien escribe esta reseña ha visitado la casa del autor y jugado con su perro Cuba (¡vaya nombrecito que le pusieron!), no le queda otra que reírse. La vida en Miami es infinitamente mejor que la de esa isla, por mucho que el personaje central, Telencio, se pase el tiempo extrapolando y echando de menos sus amigos del barrio y sus juegos en la calle.

Una cosa es la literatura y otra la realidad. Tal vez por eso el autor ha creado un personaje que representa los tropiezos de la vida y que ese personaje sea un psicólogo (yo sigo escribiéndolo con p), un psicólogo  -con todo respeto a la profesión- que no paliará la nostalgia y mucho menos será capaz de traer a un padre desde la otra orilla.

Dicen que este libro se lee en Cuba, y yo me lo creo. Entronca perfectamente con la nueva era, con este momento que nos obliga a pensar si en lo adelante nos pondremos en manos de los políticos. Pero sobre todo, y aunque parezca muy local, este libro nos obliga a reconocer, de una puñetera vez, que no somos el ombligo del mundo. Si alguien aquí sabe por qué, para presentarlo, escogieron un 20 de mayo, que me lo diga.

Gracias, entonces, a Pi Andreu, por caminar sobre el filo de la navaja sin perder el equilibrio. Gracias por el buen humor.