lunes, 9 de julio de 2007

El derecho a retratarse

Debía seguir con el viaje reciente a nuestra querida Habana, una de las ciudades más inexplicables del mundo, y también, quizá, la más inspiradora a poetas cantores. Sin embargo, hago un golpe de timón para seguir en ella –la calurosa, la mestiza, la claroscura, derruida y espectacular a la vez-, a propósito de un comentario reciente aparecido aquí en el blog. En el texto Habáname, tú no tienes la culpa (el título es un doble juego dirigido, tanto a la gran urbe, como a la fotógrafa que me acompañaba, que es mi mujer), defendí con toda vehemencia el derecho de imagen que se debe reservar a una capital hecha trizas por la mala administración y por el paso de medio siglo sobre ella, sin que eso que llamamos mantenimiento se haya sentido llegar.
Mi regreso a la gráfica hecha en La Habana viene a cuento porque el Magazine -que viene convoyado, los domingos, con La Vanguardia, diario catalán de tirada nacional- abre una nueva serie de autorretratos de América Latina, y precisamente comienza con Cuba. En primer lugar, tengo que decir que me impactaron sobremanera las fotos (todas en blanco y negro) que hablan más de la desolación que de otra cosa, por mucho que el balance intentado en la selección incluyera algunas imágenes costumbristas que siempre sacan una sonrisa. Yo acabo de llegar de La Habana, y creo que estaré llegando por mucho tiempo en lo adelante, muy a pesar de las necesidades existenciales de mi mujer y del propio soporte de este blog. Al abrir las páginas del Magazine –mentira, no tuve que abrirlas: la portada vende el reportaje gráfico a todo lo largo-, se me apretó el corazón al hallar las fotos robadas (hasta cierto punto, pues sé muy bien cuánto seducen las cámaras a los cubanos) que tanto me indignan porque se aprovechan de la decadencia de la ciudad y, por ende, de la decadencia de la gente. Pero había un motivo amortiguador: los autores eran cubanos que viven actualmente allí dentro, y no estaban haciendo otra cosa que reflejar sus días. Esto es totalmente lícito, y esa es la diferencia con los cazadores internacionales de “texturas”. En la venidera serie (sigo a la espera de próximas entregas), el joven fotógrafo barcelonés Claudi Carreras presenta el resultado de un viaje “durante más de un año por 18 países latinoamericanos para seleccionar los autores y proyectos de fotografía documental que mejor represente la realidad contemporánea de ese continente”, explica una leyenda adjunta en la mencionada revista.
Los documentalistas cubanos elegidos son: Humberto Mayol, Enrique de la Uz, José Alberto Figuerola, Kattia García, Pedro Abascal, Gonzo González y Raúl Cañibano. Hay fotos muy duras, y otras aparentemente graciosas, pero duras igual. De no ser por las puntuales palabras del compilador, esas imágenes hubieran quedado en el aire, o, peor aún, rondando un morbo exagerado de alguien que se recree congelando el deterioro público y social. Claudi Carreras, de manera inusual, está bien informado sobre la realidad cubana y en particular sobre el “modus operandi” de los fotógrafos allí. Deja constancia sobre la carencia de materiales de trabajo, así como la impronta de cada artista comprometido en testimoniar –para la vuelta del tiempo o para ahora mismo- lo que ocurre a su alrededor. Así recordé mis días como reportero de prensa, en los que tenía que ingeniármelas para que rindiera un carrete de 36 exposiciones en cuatro reportajes. (Téngase en cuenta que, aunque yo trabajaba en un órgano de prensa oficial, mis temas favoritos no eran los más importantes para la dirección: los temas culturales). Creo haber dicho en estas crónicas que traje a Barcelona un archivo de negativos del teatro cubano de los 90, cuya historia, la de mis negativos, narraré algún día, porque tiene tela. Así que chapeau para Claudi Carreras y para los artesanos de este reportaje. Parece más de lo mismo (Cuba vende, ya se sabe), pero no lo es. Este es otro enfoque, de adentro hacia fuera, o también de adentro hacia adentro, porque no deja de doler en el alma. Se pueden encontrar las entregas, además de en la revista impresa y a medida que van saliendo, en http://www.magazinedigital.com/america-latina/cuba/
En la web hay muchas fotografías que no aparecen en papel.


Julio 2007