miércoles, 13 de julio de 2011

Cabezas abajo



Crónicas desde Can Ruti (VII)

12 de julio, un día no marcado en mi calendario. Los días, las fechas las hacen las personas, las hacen las circunstancias. Por si acaso, comencé a buscar algún nexo entre mis recuerdos. Durante varios minutos, en los que María estaba a un paso del quirófano, estuve convencido de que existen vínculos con el día de ayer.
He vivido mucho. Quiero decir, intensamente.
La dinámica de contracciones nos tuvo en vilo durante horas. Toda la tarde en el filo de una cama Fowler, de esas espectaculares que son capaces de correr hacia todas las direcciones. Por supuesto, recordé a mi madre pidiendo una cama Fowler en Cuba, en el verano pasado, para estar un poquito más cómoda porque sabía que iba a morir.
La muerte llegó antes.
No sé qué me pasa que no puedo alejarme de ese recuerdo mientras estoy en el hospital materno. Parece mentira que la felicidad de mis hijos venga acompañada con la desolación que vi en Cuba alrededor de mi madre. Entonces escribí a la vuelta, aquellas crónicas duras, inservibles para los defensores del régimen.
En el proceso de pre parto me enteré de que el tratamiento de María, para alargar la gestación, cuesta alrededor de 600 euros diarios. Usan el medicamento más caro, llamado Tractocile, que va en pequeñas dosis por vía intravenosa, ligado a un suero fisiológico. Apenas tiene efectos secundarios: sudoraciones y poco más. Por eso es tan caro.
Los ciclos de Tractocile son inocuos. Son capaces de frenar las contracciones para que el embarazo llegue a término, al menos hasta que los órganos de las criaturas estén bien formados.
La vía que mi mujer tiene enganchada en vena resulta un punto de inflexión. El “cable” se nos enreda, no sabes si para jugar o para probar nuestros nervios. Hemos asumido que la Bomba -¡vaya nombre!- que controla el paso del Tractocile hacia la sangre es parte del equipo.
Un día llegas con malestar y a partir de entonces tendrás que conocer los manejos de un ingreso por tiempo indefinido. Tendrás que anotar nombres de medicamentos, tendrás que olvidarte de la playa, tendrás que localizar recuerdos –buenos y malos- y esperar pacientemente como Penélope.
Ahora los trenes llegan cada cinco minutos con las contracciones.
Pero el Tractocile es más fuerte que todos los recuerdos.
María se estabilizó. Los niños dejaron de empujar hacia el cuello del útero y, al final de la tarde, nos subieron a Planta.
No obstante –puedo dar fe de ello-, Lucía y Marc siguen colocados cabeza abajo. Están a favor de la ley de gravedad.
El médico de guardia, el fabuloso Doctor Luna, se atrevió a pronosticar un posible parto natural.
-Si continúan en esa posición –se dirigió el especialista a María-, ¡podrás parir, mujer!

(Continuará…)

Foto del autor
Vista de nuestra habitación en Can Ruti. Al fondo, la ciudad de Barcelona.

Menú seleccionado por María
(la comanda viene en catalán)

GI 19A (CR) GINE
BÀSICA RICA EN FIBRA
Bledes amb patata
Croquetes pollastre amb mongeta verda
Panet integral envasat
Fruita
12/07/2011 Cena

3 comentarios:

Charlene Dilla dijo...

Jorge: Lo de la maduración es buenísimo. Yo siempre me quedé con la duda si mi protocolo estuvo mal, aunque para ser justa, había ido ese mismo día a control y todo estaba bien.
Pero sí hay mucha diferencia con lo de la maduración. Otros niños que nacieron en la misma semana que los míos no tuvieron problemas respiratorios. En mi caso, mi hija que era la más chica (1.350) tuvo que usar respirador y el hombre sólo un casco (él pesó 1,500). Lo demás está ya formado. No sé cómo será el protocolo allá, pero en México a los dos kilos podías llevarlos a casa. Eran tan chicos, que los metía en un mismo bambinetto y los arropaba con varias colchas y así todo, sobraba espacio.
Como no soy creyente, tener buenos médicos alrededor me daba mucha confianza. Por suerte, una vez nacidos, los profesionales que me atendieron fueron estupendos. Leo que has tenido muy buena atención. Eso es lo importante. Un abrazo y seguiré leyendo. Abrazos también para María.

Anónimo dijo...

Chicos, ya sé q teneís muchos amigos esperando noticias, pero yo estoy embarazada también y sensible...he estado to el día trabajando y revisando el móvil a ver si me dicen algo...bueno, no es pelea! tan sólo me desahogo, ahora q he leído lo q habeis estado pasando... q susto cuando empecé a leer, pensaba q ya habían nacido! Madre mía q perseverantes serán esos niños, desafiando a medicamentos tan buenos, jaja!! Por favor, os ruego un mensajito, sólo quiero saber cuánto están pesando ya, Marc y Lucía?? Mañana Jueves tengo dentista, pero por la tarde estoy libre, me necesitaís? Jorge, quieres conducir? Besotes, 4 buenos de ellos!

Anónimo dijo...

La de arriba soy Yo, La Faby, q no da pié con bola a la hora de poner un comentario...