viernes, 15 de julio de 2011

Otro triste capítulo de “Balseros”



El muy tendencioso documental de los catalanes Carles Bosch y Josep María Domènech, Balseros, tiene continuidad. No solo por mar, sino, además, por aire.
Escapar de Cuba parece no tener fin.
La desesperación de un joven de 23 años, identificado como Adonis G.B., lo ha llevado a subirse al tren de aterrizaje de un avión de Iberia, como polizonte, y realizar la travesía de nueve horas en tal escondrijo, expuesto a temperaturas de congelación, aplastamiento y posible caída libre. Pero Adonis no llegó con vida. El periódico El País publica la foto de su cuerpo descolgado del fuselaje cuando la nave aterrizó en Barajas, esta semana.
Ha sido la noticia más triste en años, por el impacto de la imagen y por el drama que encierra en sí misma. Lo más doloroso de todo es que Adonis se suma a una lista de hechos similares, ocurridos a lo largo de los más de 50 años de dictadura castrista. El sitio digital Café Fuerte, a propósito de este lamentable suceso, elaboró una relación cronológica de cubanos que han viajado igual de polizontes. Increíblemente, alguno ha sobrevivido.
Siempre que, en España, me preguntan cómo escapé de Cuba me quedo pensando antes de responder. Al principio veía el enfoque tendencioso de la pregunta pero, con los años, he llegado a aceptarlo. De Cuba, lamentablemente, hay que escapar. Ningún cubano se sienta en un avión: Todos nos desplomamos, ya sea por los largos y engorrosos trámites para viajar; o porque ha sido necesario mentir.
Lamento profundamente esta muerte de un compatriota. Sé lo que deben sentir sus padres, ahora que voy camino de ello, y me atrevo a interrumpir la serie sobre el nacimiento de mis hijos gemelos.
Uno se pregunta hasta cuándo tendremos noticias espantosas sobre balseros, polizones, escapados, sean de donde sean.
Como era de suponer, la prensa oficialista cubana no ha comentado nada. Si acaso, habría que esperar una nota en la que se desprestigie al difunto por su irresponsabilidad, en la que, de paso, cargue la culpa el Capitalismo, el Imperio, como llaman los hermanos Castro a todo lo que se mueva fuera de la isla y no comulgue con ellos.

Foto de María Espeus
De su colección personal realizada en diferentes escenarios cubanos.
María Espeus es una creadora sueca, residenciada en Barcelona. Trabaja la publicidad, además de la fotografía artística.

3 comentarios:

Charlene Dilla dijo...

Jorge: es espantoso lo que sucedió. Llegué incluso a cuestionarme si era necesaria la imagen, pero en un final, es sólo eso una imagen de un acto muy lamentable. ¿Hasta cuándo estas escenas? Que en todas partes sucede, puede ser, pero mientras en Cuba esté lo que está, siempre habrá que cuestionarse si no son ellos los responsables directos de este escape tan mal logrado.

Jorge Ignacio dijo...

Charlene: yo también cuestiono la ética periodística en estos casos desgraciados, pero reconozco que, poco a poco, nos vamos acostumbrando a imágenes duras; hacemos la concesión en pos de la denuncia. Pienso en esos padres, más que todo. un fuerte abrazo y gracias por lo que me vas contando sobre tus mellizos. ¿Qué edad tienen ahora? Seguro me lo dijiste y no lo grabé. mañana o pasado escribo sobre lo que nos dijo el médico hoy, sobre el estado de Marc, pero no hay peligro. Gracias.

Charlene Dilla dijo...

Cunmplen 5 años el próximo mes. Recién acabo de regresar del médico: mi hija tiene glaucoma. es algo herditario, nada que ver con la prematurez. Y bueno, tristona, que uno no termina nunca, aunque la verdad por cada tristeza, me han dado muchas alegrías. Esa es la maravilla de tener hijos.